Georreferenciación de las quemaduras en Bogotá, Colombia

JORGE LUIS S GAVIRIA CASTELLANO, NATALIA SANTAMARÍA, CAROL ADRIANA VELANDIA PATIÑO, ALEXANDER QUINTERO HERNÁNDEZ, CRISTHIAN BALANTA POPO

Resumen

Resumen
Introducción: las quemaduras constituyen un problema de salud pública. Usualmente son consideradas lesiones de alto costo por presentar hospitalizaciones prolongadas, incapacidades físicas y funcionales severas e incapacidades laborales prolongadas. Motivo por el cual se hace necesario establecer políticas públicas de prevención. El objetivo del estudio es determinar  las características de las quemaduras y ubicar la población en Bogotá donde se presentan la  mayor incidencia de los casos.

Materiales y métodos: ingresaron al estudio pacientes provenientes de Bogotá que consultaron para curaciones ambulatorias de sus lesiones, al Hospital Simón Bolívar (actualmente USS Simón Bolívar subred norte) durante los años 2107 y 2018. Se registraron variables demográficas, características y lugar donde ocurrieron las quemaduras. Se desarrolló un proceso de  geocodificación y georreferenciación y se elaboraron mapas para la ciudad de Bogotá determinando los lugares de mayor frecuencia. Resultados: se incluyeron 1.916 pacientes y se observó mayor incidencia en mujeres (53,7%). Las quemaduras más frecuentes fueron por líquido hirviente (57,3%) y llama (15,3%). El 18% de los casos se presentaron en menores de 15  años. De acuerdo con las localidades de Bogotá, los casos se concentraron en Usaquén, Suba, Engativá,  Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar. Se identificaron las UPZ y los barrios donde se presentó la mayor incidencia, identificando así con mayor precisión dónde se encuentra la población de mayor riesgo.  Discusión: Colombia no cuenta con estadísticas nacionales de quemaduras.  Los hallazgos encontrados a diferencia de otras publicaciones nacionales se presentan más en mujeres que hombres, pero las causas son similares siendo los más frecuentes líquidos hirvientes y llama. Los barrios identificados como los de mayor incidencia, comparten características similares y presentan factores específicos que aumentan el riesgo a presentar  quemaduras. Conclusiones: con el fin de que un programa de prevención de quemaduras sea exitoso, es necesario conocer la ubicación exacta de la población más vulnerable. Estos programas de prevención deben tener en cuenta las características de la población, incluyendo género, edad y agente etiológico, pues estas poblaciones comparten intereses y características similares.

Abstract
Introduction: Burns are a health care problem. Usually they have a high economical burden because of the long period of in hospital stay, severe physical and functional disabilities and prolonged out of work time. These are the reasons because is necessary to establish public prevention policies. The aim of this study is to determine the characteristics of the burns and  locate the population in Bogotá where the highest incidence of cases is presented.

Materials and methods: The persons that were included in this study where patients from Bogotá that seeked consult in ambulatory service of wound care, at Simón Bolívar Hospital (now USS Simón Bolívar Subred Norte) during the years 2017 and 2018. Demographic variables, characteristics of the burns and place of ocurrence were recorded. A geocoding and georeferencing process was developed and maps for the city of Bogotá were drawn up determining the most frequent locations. Results: 1916 patients were included and a higher incidence was observed in women (53.7%). The most frequent burns were by scalding (57.3%) and flame (15.3%). 18% of cases occurred in children under 15 years. According to the localities of  Bogotá, the cases were concentrated in Usaquén, Suba, Engativá, Kennedy, Bosa and Ciudad Bolívar. UPZs and neighborhoods where the highest incidence was found were determined, identifying where the highest risk population is located. Discussion: Colombia does not have national burn statistics. The findings found unlike other national publications are that burns presented more in women than men, but the causes are similar being the most frequent scalding and flame. The neighborhoods identified as having the highest incidence share similar characteristics and present specific factors that increase the risk of burns. Conclusions: In order for a burn prevention program to be successful, it is necessary to know the exact  location of the most vulnerable population. These prevention programs must take into account the characteristics of the population, including gender, age and etiological agent, as these populations share similar interests and characteristics.

Introducción
Las quemaduras son un problema de salud pública de magnitud mundial. En Colombia el gran quemado hace parte de las enfermedades catastróficas por su  complejidad y costo (Resolución 5261 de 1994, art. 117). Según la Organización Mundial de Salud (OMS) ocasionan en el mundo 300.000 muertes al año, y son la tercera causa de muerte accidental. Ocurren  principalmente en países de mediano y bajo ingreso y constituyen una de las principales causas de morbilidad a un altísimo costo para la salud pública, por las hospitalizaciones prolongadas, discapacidades e incapacidades laborales prolongadas. Ocurren principalmente en el ámbito laboral y el hogar, y los niños constituyen la población más vulnerable1. 

En Colombia, la tasa de mortalidad por quemadurases de 1,28 por 100.000 habitantes. Durante un periodo de 10 años (2000-2009). Se identificaron 5.448 muertes debido a las quemaduras, siendo la electricidad la principal causa (49,5%), seguido de fuego y lesiones por rayo. El 22,1% (n= 1.197) de estas muertes fueron niños menores de 15 años, con un promedio e  edad de 3 años2.

De acuerdo con los informes anuales del centro de excelencia de quemados, de la Unidad de Servicio de Salud Simón Bolívar. Subred Norte, del 2013 al 2018 se hospitalizaron 5.439 pacientes por quemaduras, 65% hombres y 35% mujeres, donde el 41% (n= 2.249) fueron ocasionados por líquidos hirvientes, seguidos de llama (n= 1.816, 33%), electricidad (n= 758,  4%), químicos (n= 218, 4%), sólido caliente (n= 180, 3%) y pólvora/pirotecnia (n= 86, 2%). Del 2016 al 2018, de un total de 2.725 pacientes quemados, el 57,61% (n= 1.570/2.725) fueron menores de 15 años, siendo el grupo de edad menor de 5 años el más vulnerable. Varias publicaciones nacionales reportan similitud causal en las diferentes regiones del país, siendo las ocasionadas por líquido hirviente las más frecuentes, seguido de las ocasionadas por llama y electricidad3-6. En un estudio de costos realizado por el Hospital Simón Bolívar para el periodo de enero a junio del 2015, el costo total de funcionamiento de la unidad de quemados, teniendo en cuenta el costo del personal, insumos hospitalarios, gastos generales, y  estimaciones contables fue de $9.681.644.875,00 pesos colombianos (US$ 2.890.043 dólares)7.  Estas alarmantes cifras deberían motivar al Estado colombiano a realizar múltiples estrategias en el intento por prevenir su incidencia y reducir las tasas de morbimortalidad tal como se ha hecho en otros países. No obstante, hasta el día de hoy, no existen políticas públicas  recisas que promuevan la prevención de las quemaduras. De acuerdo con la OMS, la prevención está orientada a generar mayor conciencia en la población, elaborar políticas eficaces, describir la carga que representa el problema, identificar los factores  de riesgo, establecer prioridades de investigación, ofrecer programas de prevención, fortalecer la atención de las quemaduras y las  capacidades para llevar a cabo todo lo anterior. Para que estos planes sean eficientes, es indispensable determinar cuál es y donde se encuentra la población más vulnerable, pues es allí donde se debe encaminar los mayores esfuerzos  para la prevención de las quemaduras. Ejemplos de esto fueron, las políticas públicas que se instauraron en el país con el fin de acabar con  el cocinol combustible subsidiado para estufas domésticas, pues ellas fueron una causa frecuente de quemaduras durante la década de los ochenta, prohibiendo su uso y fomentando el uso de cocinas de gas. En 1995, el gobierno Distrital a través del Decreto 755, adoptó medidas en contra de los fuegos pirotécnicos reduciendo la incidencia de lesiones por pólvora, mediante  la prohibición de su venta y uso en general, especialmente en menores de edad8-13. Bogotá presenta la mayor incidencia de lesiones por quemaduras en el país, y es prioritario que se establezcan  políticas efectivas de prevención, que permitan reducir la incidencia de las quemaduras en general. Recientemente el Concejo de Bogotá publicó el Acuerdo692 del año 2017, donde se establecen las medidas preventivas como herramientas pedagógicas para prevenir las quemaduras en las niñas, niños y adolescentes del Distrito Capital. Sin embargo, de acuerdo al seguimiento  del cumplimiento de acuerdos distritales de iniciativa del Consejo, realizado por la Veeduría Distrital, las acciones tomadas para su implementación han sido dirigidas principalmente hacia la prevención de las lesiones por pólvora, que ocupan solo el 2% del total de  las quemaduras. El presente estudio tiene como objetivo principal conocer las causas de las quemaduras,ubicar los lugares donde se exteriorizan e identificar la población vulnerable con el fin de que las medidas de prevención puedan  ser dirigidas en forma precisa y eficiente a grupos poblacionales específicos de Bogotá, en donde se presentan con mayor frecuencia. 

Materiales y métodos
Se realiza un estudio descriptivo, prospectivo y observacional analítico, en la Unidad de Servicios de Salud -USS- Simón Bolívar de la Subred Norte E.S.E. de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, durante el 2017 y 2018. Se registraron todos los pacientes con quemaduras, que fueron citados al consultorio de curaciones ambulatorias para el tratamiento de sus  lesiones.  Las variables de estudio fueron: fecha de la quemadura, edad, género, dirección del paciente, incluyendo el barrio, UPZ y? localidad, porcentaje de la superficie corporal quemada, profundidad de la quemadura, causa de la quemadura y área anatómica comprometida. Los resultados se analizaron en Excel y se  describen como estadísticas descriptivas, promedios y rangos.  La base de datos inicial contó con 7.076 registros. Luego de eliminar los repetidos, y de excluir 107 por no contar con una información completa o veraz sobre la dirección suministrada, se definieron 2.337 registros, de los cuales 421 pacientes (18%) también fueron excluidos del estudio por ser provenientes de otras zonas del  país. Definiendo así, 1.916 pacientes (82%) provenientes de Bogotá; acto seguido se procedió a categorizar  las variables de interés para facilitar su exploración y análisis. Se estandarizó la nomenclatura de las direcciones de los pacientes de Bogotá y se desarrolló un proceso  de geocodificación y georreferenciación, el cual se llevó a cabo a través del geocodificador de direcciones de la  Secretaría Distrital de Salud de Bogotá. A cada una de las direcciones codificadas se le identificó la Localidad,  UPZ y Barrio común correspondiente. La información se extrajo en un sistema de coordenadas geográficas GCS Magna, Datum D-Magna lo que permitió a través del uso de un software GIS, la generación de mapas representativos sobre el comportamiento y  ubicación de las personas que sufrieron quemaduras en el Distrito Capital.

Los mapas se elaboraron en dos tipos de formato, los primeros se estructuraron a escala Distrital por coropletas, donde a partir de una gama de color se representan las localidades con mayor y menor ocurrencia  de casos. Buscando precisar aún más los hallazgos, se generaron mapas a escala local tomando como base las seis localidades en las que se presentaron la mayor cantidad de casos de quemados y se estructuró su representación  a través de densidad de puntos; señalando a partir de una gama de colores los lugares con alta y baja concentración de casos expresados en su unidad de área  por kilómetro cuadrado. Este tipo de mapa permite observar áreas de mayor ocurrencia dentro de la localidad y UPZ, siendo los colores  claros (amarillo y verde) menor concentración y mayor dispersión de casos y los  colores oscuros (naranja y rojo) mayor concentración y menor dispersión de casos. Finalmente, la fuente cartográfica utilizada para la obtención de los shapefiles,  corresponde a la proporcionada por el IDECA (Infraestructura de Datos Espaciales para el Distrito Capital) con corte a diciembre de 2018; proporcionando los shapefiles de la localidad y UPZ a partir de los cuales  se construyeron los mapas que son la base para el análisis en este estudio.

Resultados
De los 1.916 pacientes, 1.393 (72,7%) fueron pacientes que no requirieron hospitalización para su tratamiento  y atendidos en forma ambulatoria desde el inicio, y 523 (27,3%) pacientes fueron tratados en un principio hospitalizados y continuaron con curaciones ambulatorias una vez egresaron de su hospitalización. De acuerdo al género, el 53,7% (n= 1.029) eran mujeres y el 46,3% (n= 887) hombres con una proporción mujer - hombre  de 1,15:1. El 18% (n= 344) menores de 15 años. De acuerdo con las causas de las quemaduras las lesiones por líquido hirviente ocuparon el 57,3% (n= 1.097), seguidos de llama en un 15,3% (n= 293), sólidos calientes 12,2% (n= 233), químicos 7.2% (n= 138), electricidad 5% (n= 96), pólvora  1% (n= 20), otras causas el 1,4% (n= 27) y sin datos 0,8% (n= 12). El promedio de edad de los pacientes atendidos fue de 31,5 años (rango: 0- 92 años). Con respecto al porcentaje de la superficie corporal total (% SCT) comprometido, el promedio de quemaduras fue de 5,5% donde la mayoría de los casos (n= 1.492, 77,9%) presentaron quemaduras con un porcentaje   menor al 5% de superficie corporal (Tabla 1).

En cuanto a la profundidad de las quemaduras, el 86,9% (n= 1.666) de los casos fueron quemaduras mixtas de espesor parcial superficial y profundo; el 11,8% (n= 227) quemaduras profundas de espesor total; el 0,8% (n= 14) quemaduras superficiales y el 0,5% sin datos (n= 9). Las extremidades superiores fueron el área corporal más afectada con un 65% (n= 1.243); los miembros inferiores con un 25, 1% (n= 481); cabeza y cuello con un 29,4% (n= 564); y las lesiones del tronco con un 26,1% (n= 442). El 67% (n= 1.285) presentaron compromiso de uno sola área anatómica y en el 33% (n= 631) de los casos se observó compromiso de dos o más áreas anatómicas, siendo la combinación de cabeza, cuello y miembros superiores la más frecuente con un 9% (n= 172), seguida de la combinación de cabeza, cuello, miembros superiores y tronco con el 7,1% (n= 136). Teniendo en cuenta su distribución por grupos de edad, el 81,8% (n= 1.568) fueron mayores de 15 años y el 8% (n= 344) pacientes menores de 15 años. El grupo más afectado fue el de 21 a 59 años con el 65,6% (n=   1.256) de los casos. En todos los grupos de edad las quemaduras fueron principalmente ocasionadas por líquidos hirvientes. Sin embargo, en los menores de 15 años fue la causa del 78,8% (n= 271/344) de las quemaduras (Tabla 2). Los hombres presentaron quemaduras más frecuentemente por llama, químicos y electricidad, mientras que en las mujeres los líquidos hirvientes y el contacto con sólidos calientes fueron los agentes causales más frecuentes  (Figura 1).



Al estratificar la muestra por su manejo inicial, el 27,3% (n= 523) de los pacientes atendidos requirieron manejo hospitalario inicialmente y continuaron con curaciones ambulatorias después de su egreso. En este grupo, el 56,8% (n= 297) fueron hombres y el 43,2% (n= 226) mujeres, y la causa más frecuente de quemadura fue por líquidos hirvientes con el 44,7% (n=  234) seguido de llama con un 27,7% (n= 145) y electricidad con el 14% (n= 73). Los hombres sufrieron más frecuentemente quemaduras con llama (94/145) y electricidad (69/73) y las mujeres por líquido hirviente (134/234) y sólidos calientes (18/28) (Tabla 3). 

Las quemaduras se presentaron en todas las localidades de Bogotá, sin embargo, Suba, Usaquén, Engativá, Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar fueron las localidades donde se presentaron la mayoría de los pacientes quemados. Estas 6 localidades agruparon el 67% (n= 1.290) de todas las quemaduras en Bogotá. De acuerdo con el diagrama de Pareto se observa cómo el 75% (n= 1.437) de las quemaduras en Bogotá se concentran en 8 de las 20 localidades  de Bogotá: Suba, Usaquén, Engativá, Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Fontibón y San Cristóbal. Así mismo, estas localidades también concentran el 75% (388/523) de los pacientes hospitalizados (Figura 2). En general, las mujeres fueron más frecuentemente afectadas que los hombres en todos los grupos mayores de 5 años, a diferencia del grupo 0 a 5 años donde los  hombres fueron los más lesionados (117/210). La incidencia en hombres fue mayor en las localidades de Engativá (145/262), Teusaquillo (32/52) y los Mártires (19/33) (Tabla 4). Teniendo en cuenta el agente etiológico por localidad, Suba presenta el mayor número de casos de quemaduras por líquido hirviente, llama, sólido, caliente y químicos. En la localidad de Engativá se presentaron el  mayor número de casos por electricidad, y en Usaquén por pólvora (ver tabla 4). En el siguiente mapa se representa el total de los casos de quemaduras en Bogotá. La mayor frecuencia se observó en las localidades de Suba, Usaquén, Engativá, Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar (Figura 3). Incidencia que se mantuvo en estas localidades al tener en cuenta los principales agentes causales como son líquido hirviente, sólido calientes, electricidad, llama y químicos (Tabla 4). Con el fin de precisar aún más los hallazgos vistos por localidades, se generaron mapas de densidad de puntos a nivel de todo el  territorio de Bogotá y en las seis localidades que presentaron la mayor cantidad de casos de quemados, donde los colores naranja y rojo  representan mayor concentración y menor dispersión de casos y los colores verde y amarillo menor concentración y mayor dispersión de los casos en cada una de las UPZ y barrios. En una visión general del Distrito Capital, en el mapa  de densidad de puntos se puede apreciar una mayor concentración en las localidades de Usaquén, Suba y Engativá (Figura 4). A nivel de localidades , encontramos que en la localidad de Usaquén los casos se concentran en las UPZ Verbenal (código 9) y San Cristóbal Norte (código 11);

en la localidad de Bosa en las UPZ Apogeo (código 49), Bosa Occidental (código 84) Bosa Central (código 85) y El Porvenir (código 86); en la localidad de Suba se concentran en las UPZ El Rincón (código 28) y Tibabuyes (código 71); en la localidad de Kennedy las UPZ Américas (código 44), Castilla (código 46), Corabastos (código 80) y Calandaima (código 79); en la localidad de Engativá Santa Cecilia (código 31), Engativá (código 74) y Minuto de Dios (código 29) y por último en la localidad de Ciudad Bolívar en las UPZ Arborizadora (código 65), Lucero (código 67) y Jerusalén (código 70) (Figuras 5, 6 y 7). En estas UPZ, se identificaron un total de 127 barrios con la mayor concentración de los casos por quemaduras. En la tabla 5,  se consignan los dos barrios con mayor incidencia de quemadura por cada UPZ, además la condición de legalidad y el estrato socioeconómico de acuerdo a la información tomada de IDECA (Infraestructura de Datos Espaciales para el Distrito Capital), con el fin de determinar si estos barrios comparten alguna similitud en su condición socioeconómica.

Discusión
En Colombia no se cuenta con estadísticas nacionales precisas acerca de la incidencia y las condiciones en que se presentan las quemaduras, y solo se cuenta con las publicaciones reportadas por las unidades de quemados en varias ciudades del país. En esta muestra se encontró que la población ambulatoria más afectada son mujeres en 53,7% (1.029/1.916) a diferencia de los siguientes reportes nacionales donde  los hombres fueron los más frecuentemente afectados. Sierra reporta en Popayán el 61,7% (521/845), Hoyos, en Medellín, el 66,9% (1.331/1.990), Cardona el 59% (259/439) en Manizales, Ramírez el 58,2% (234/402) en Bucaramanga3-5,14,15. Todos estos datos corresponden a pacientes hospitalizados y son  equiparables a los informes de la Unidad de Quemados del Hospital Simón Bolívar, donde el 65% (3.535/5.439) de los pacientes hospitalizados también fueron hombres. Sin embargo, al estratificar la muestra del presente estudio, por los pacientes provenientes de la hospitalización el 56,8% (n=297/523) fueron hombres y el 43,2% (n=226/523) mujeres. Esto se puede explicar porque existe una tendencia en los hombres a  sufrir quemaduras más graves en profundidad y extensión como ocurre cuando la quemadura es causada por electricidad, llama y químicos y por consiguiente requieren hospitalización para su manejo. En las mujeres, por el contrario, las quemaduras por líquido hirviente y sólidos calientes son más pequeñas  y menos graves pudiendo ser tratadas en forma ambulatoria6.


Los líquidos hirvientes fueron la principal causa de quemadura con el 57,3% (1.097/1.916), seguido por llama con el 15,3% (293/1.916), datos que se correlacionan  con los reportes anteriormente mencionados. En Medellín el 45% de las quemaduras fue por líquidos hirvientes y 39,3% por fuego, en  Popayán el 49,3% y 34,3%, en  Manizales el 38% y 10,3%, y en Bucaramanga el 52,5% y 19,2% respectivamente. Se considera que esto es probablemente debido a que los accidentes ocurridos en el hogar se presentan especialmente en la cocina donde se está más expuesto a los líquidos hirvientes, contrario a los ocasionados por llama que son más frecuentemente  vistos durante las actividades laborales. De acuerdo con el género, los hombres se queman más con electricidad (90/ 96), llama (183/293) y químicos (85/138) y las mujeres con líquidos hirvientes (685/1.097) y al contacto con sólidos calientes (147/233), datos similares a los reportados  en el estudio de Popayán. Por esto se infiere que los hombres sufren estas  lesiones fuera de casa y las mujeres por accidentes domésticos3. La ciudad de Bogotá se divide en 20 localidades y estas a su vez en 120 Unidades de Planeamiento Zonal (UPZ), las cuales contienen 5.502 barrios. Las localidades donde se presentaron más frecuentemente las quemaduras fueron Suba, Usaquén, Engativá, Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar, agrupando el  67% (n= 1.290) de los casos. Estos hallazgos se pueden explicar en parte por el hecho de que la densidad poblacional en estas localidades es la más grande y presentan un índice alto de pobreza. Según el DANE estas seis localidades agrupan el 63% (n=5.076.681 habitantes) del total de habitantes de Bogotá. También podría deberse al hecho que los pacientes quemados de la subred norte se remiten a la Unidad del Simón Bolívar, mientras que las quemaduras ambulatorias  de las otras localidades pueden estar siendo tratadas enlos hospitales públicos y privados de sus subredes y no  consultar a la Unidad del Simón Bolívar. Teniendo en cuenta los agentes causales de las quemaduras y los diferentes grupos de edad, en las localidades de Usaquén, Suba, Engativá, Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar se presentaron  el mayor número de casos de quemaduras por líquido hirviente, llama, sólidos, electricidad y químicos, con predominio en los grupos de 21 a 59 años y niños menores de 5 años. Sin embargo, las quemaduras por pólvora se concentraron en las localidades de Usaquén y Suba; muy posiblemente debido a que tanto el Hospital como estas localidades se encuentran al norte de la ciudad, y su cercanía  facilita el acceso. Adicionalmente, es de resaltar que, en 10 de las 20 localidades de Bogotá, no se presentaron casos de quemaduras por este agente. Esto podría deberse a que el uso de la pólvora -fuegos pirotécnicos- en Bogotá está prohibido y su  manipulación sanciona a los padres o adultos responsables en el evento de presentarse  las lesiones en niños (Ley 610 del 2001), lo que conlleva a que no consulten al sistema de salud con el fin de eludir la sanción. Estos datos sugieren que toda medida de prevención debe ser dirigida a estas seis localidades,  pues es allí donde se encuentra la población más vulnerable y en riesgo a presentar quemaduras. Las localidades de Usaquén, Suba, Engativá, Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar, suman una extensión de  39.428 hectáreas, es decir, el 23% de la extensión total de Bogotá (163.663 hectáreas). Estas localidades al ser tan extensas presentan dificultades para llegar con precisión  las poblaciones más vulnerables. Por tal razón, se  identificaron las seis localidades y 18 UPZ con la mayor incidencia de quemaduras en Bogotá. En el intento de precisar en dónde se deben dirigir los esfuerzos de un programa de prevención, se determinaron los barrios  con la mayor incidencia de quemaduras, con el principal objetivo de concientizar a esa población, capacitarlos en la identificación de factores de riesgo e  implementación de medidas de seguridad y mejorar así las competencias  del personal del sector salud. Esto permitirá, por ejemplo, realizar capacitaciones en los colegios públicos y privados, y fortalecer competencias en el personal de salud de los CAPS (Centro de Atención Prioritarios en Salud) de estos sectores. Pese a que estos barrios se encuentran ubicados en diferentes localidades del Distrito, comparten características similares en aspectos relacionados con su legalidad, caracterización socioeconómica e infraestructura. Muchos de los barrios identificados son de origen ilegal, no están planificados y no son reconocidos por el Distrito como legalmente constituidos. Esto conlleva a que no cuenten con una adecuada  nfraestructura vial, a que el transporte público sea deficiente o ausente y a la deficiencia de servicios públicos básicos. En cuanto a la  estratificación económica, en su mayoría son de estratos uno y dos y exhiben grandes carencias y dificultades para satisfacer sus necesidades básicas aumentando los índices de pobreza, que a su vez es uno de los factores que más amplía el riesgo a presentar quemaduras. Sumado a esto, presentan altos índices de morbimortalidad, condiciones  que hacen que su población sea vulnerable no solo a las quemaduras sino a múltiples situaciones de salud, siendo epicentro de acciones por parte de la Red de Salud y los equipos de Vigilancia en Salud Pública. 

 

La OMS establece otros factores asociados a la pobreza  de alto riesgo de presentar quemaduras como son  el desempleo, nivel escolar bajo, e incluye almacenamiento inadecuado de sustancias inflamables en el hogar, uso de combustibles peligrosos y de estufas y lámparas inseguras, viviendas marginadas, donde es frecuente el hacinamiento y la falta de individualizar las áreas de mayor riesgo como la cocina. Adicionalmente, desconocer los riesgos en el hogar, las medidas de atención como primera respuesta, la falta de acceso a primeros auxilios y a los servicios especializados de atención y rehabilitación, agravan la morbimortalidad de las quemaduras, por lo que deben incluirse en los planes de prevención. 

Conclusiones
Dentro de la planificación de las medidas que permitan disminuir el riesgo y la frecuencia de las quemaduras en Bogotá, es necesario no solamente identificar cuál es la población más vulnerable, sino que es crucial determinar  su ubicación exacta, teniendo en cuenta las localidades, UPZ y barrios, lo que permitirá implementar un programa de prevención de quemaduras  eficiente, al poder dirigir los esfuerzos a la población correcta. Así mismo, es importante conocer los diferentes grupos de edad, agentes etiológicos más frecuentes y el género de los afectados, ya que los infantes, adolescentes, adultos jóvenes o las personas mayores comparten ciertas características y tienen necesidades diferentes que deben ser tenidas en cuentas para  el éxito de un programa de prevención. Este estudio, es el primer paso para una planeación y una ejecución exitosa de los programas de prevención de quemaduras en Bogotá. 

 

Comentario
Felicitaciones a los autores por un trabajo muy bien logrado con gran potencial e impacto en la población. La georreferenciación de las quemaduras, identifica donde ocurre el hecho generador de ellas y ofrece una información fundamental para elaborar campañas de prevención efectivas. La georreferenciación de las quemaduras en Bogotá (2017-2018) es un gran aporte  para conocer nuestras propias estadísticas y se suma al estudio de georreferenciación de las quemaduras realizado en Bucaramanga (2013). Qué sean estos trabajos una invitación a las demás unidades de quemados en el país, para que realicen este tipo de estudios y así sumar esfuerzos, a fin de aportar evidencia indispensable para permitir direccionar un  manejo multidisciplinario enfocado y basado en las realidades de cada región. Carlos Enrique Ramírez Rivero, MD Director Servicio de Cirugía Plástica Universidad Industrial de Santander . Bucaramanga, Colombia ceramirezr1@yahoo.com

Palabras clave

georreferenciación, geocodificación, quemaduras, Bogotá, estadísticas, mapas, prevención de quemaduras.

Texto completo:

PDF

Referencias

1. Organización Mundial de la Salud, https://www.who.int/es/news-room/

fact-sheets/detail/burns

2. Navarrete, N y Rodríguez, N. Características epidemiológicas de la

muerte por lesión por quemadura de 2000 a 2009 en Colombia,

América del Sur: un estudio de base poblacional. Quemaduras y traumas

;4(1):8.

3. Naranjo, A. Informe anual del 2018 del Centro de Excelencia de

Quemaduras de la subred Norte.

4. Sierra-Zúñiga, MF, Castro-Delgado, OE, Caicedo-Caicedo, JC,

Merchán-Galvis, ÁM & Delgado-Noguera, M. Epidemiological profile

of minor and moderate burn victims at the University Hospital San

José, Popayán, Colombia, 2000-2010. Burns, 2013;39(5):1012-1017.

5. Franco, M. AH, Gonzáles, N CJ, Díaz, M. EM, Pardo, S. V & Ospina,

S. Epidemiological and clinical profile of burn victims: Hospital

Universitario San Vicente de Paúl, Medellín, 1994–2004. Burns,

;32(8):1044-1051.

6. Zúñiga, M. FS, Delgado, O. EC, Merchán-Galvis, A. M., Caicedo, J.

CC, Calvache, J. A & Delgado-Noguera, M. Factors associated with

length of hospital stay in minor and moderate burns at Popayan,

Colombia. Analysis of a cohort study. Burns, 2016;42(1):190-195.

7. Informe de Semaforización periodo enero a junio 2015. Centro de

Costos Hospital Simón Bolívar. 2015.

8. Villalobos, M. B. Factores De Riesgo Físicos Y Sociales Presentes En

La Ocurrencia De Quemaduras En Niños Y Niñas Menores de seis

años, Cantón Central de San José. Una propuesta y un perfil del

Trabajo Social En Prevención. Trabajo Final de Graduación para

optar por el Grado de Licenciatura en Trabajo Social. Fecha de

publicación: Febrero, 2006.

9. Secretaría de Salud de México. https://www.gob.mx/cms/uploads/

attachment/file/207108/ModeloQuemaduras.pdf. Modelo para la

Prevención de Quemaduras en Grupos Vulnerables en México. Derechos

reservados. 2016. Primera edición. ISBN: 978-607-460-523-5

10. Venegas Carrillo, JC & Clavijo Poveda, J. El ciudadano expuesto:

Modernización energética, quemados y biolegitimidad en Colombia.

Universitas Humanística, 2016;(82):249-277.

11. Secretaría Jurídica Distrital de la Alcaldía Mayor de Bogotá D.C.

https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=1712

12. Secretaría del Senado.

13. http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_0670_2001. html

14. Alcaldía Mayor de Bogotá, Régimen Legal de Bogotá, D.C. https://

www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=80504

15. Cardona, F., Echeverri, A., Forero, JF, García, CA, Gómez, CM, Gómez,

CP & González, SP. Epidemiological description of burns trauma in a

children hospital. Manizales (Colombia) 2004-2005. Revista de la

Facultad de Medicina, 2007;55(2), 80-95.

16. Ramírez-Blanco, CE, Ramírez-Rivero, CE & Díaz-Martínez, LA.

Causas y sobrevida en pacientes quemados en el centro de referencia

del nororiente de Colombia. Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana,

;43(1):59-67.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.